No entiendo yo que placer encuentran los angeles, si es una cuestion de placer y no de su propia naturaleza, para con sus blancas y resplandecientes alas subirte tan alto que piensas que mas alto que tu...perdón, mas alto que vosotros, porque el angel está contigo en este vuelo... pues como decía, que mas alto que vosotros solo está el cielo y cuando ya estas ahí arriba del todo, te suelta y mientras te dicen adios con una mano, con la otra te enseñan un paquete de tela y tu te quedas confuso y piensas ''coño eso se parece al paracaidas que llevo a mi espalda'' hasta que te das cuenta de que en la mochila que llevas ahí detrás no hay nada porque esta vacía...y ya no hay solución, la ostia es inminente, inminente y mortal, porque además, el dichoso angel te subió al top, al maximo de altura que podías soportar...no, al maximo nivel de altura que él podia soportar.
Joder, que ostiazo.
domingo, 9 de julio de 2017
ANGELES TRAVIESOS.
JUGUETES ROTOS
En esta vida, en este mundo que nos ha tocado vivir, que nos ha tocado disfrutar y no sufrir (porque hasta de lo malo tenemos que sacar su parte buena), todos hemos estado rotos alguna vez, a todos nos han arrancado un brazo, una pata, una pieza y a veces, hasta el corazon...demasiadas veces.
Demasiadas veces (y con demasiadas me refiero a que mas de una ya me parecen una barbaridad) nos han usado como juguetes, nos han utilizado, nos han vapuleado, tratado sin cuidado y cuando hemos estado destrozados, nos han tirado a un lado, como maltrechos juguetes rotos con los que ya nadie querrá jugar.
Pero no, al tiempo alguien quiere volver a jugar con nosotros, porque hemos rehecho nuestra vida, arreglado nosotros mismos las piezas rotas y cada día salimos a la calle con los desconchones de la pintura maquillados y somos atractivos otra vez, aunque solo nosotros sepamos las reparaciones que llevamos por dentro.
Y nos ponemos muy felices de que alguien se ilusione por jugar con nosotros y al final, quien nos tiene en sus manos, por un motivo u otro, lo vuelve a hacer, nos abandona rotos después de haber sacado casi todo lo bueno de nosotros, por acción o por omisión, pero el resultado es el mismo...juguetes rotos.
Y esto nos pasa una y otra vez, y nos volvemos a reparar otras tantas veces, hasta que llega el día en que ya no tenemos fuerzas para hacerlo, el día en que ya no hay mas piezas de repuesto, el día en que te resignas a quedar tirado en el baul de los tristes juguetes rotos esperando solamente a que llegue el momento en que nos tiren al cubo de la basura...para siempre.
Y a veces, solo a veces y solo a juguetes con mucha suerte, alguien nos vuelve a coger del baúl de los juguetes rotos, o como suele pasar, solamente tropieza con nosotros porque el último niño que nos arrancó una pierna y quemó nuestro pelo con un mechero no tuvo ni siquiera la delicadeza de dejarnos en el baúl y nos dejó tirados por el suelo. Y esta persona que tropieza con nosotros mientras solo caminaba, nos coge en sus manos, nos lleva a su casa, nos limpia, nos cose la tela rasgada, nos pega las piezas rotas, nos restaura la pintura y si necesita una pieza descatalogada que nos falta (casi siempre el corazon, que casualidad) lo busca donde haga falta, lo pide al fabricante, busca en tiendas de segunda mano, en desguaces para juguetes rotos y si todo eso no basta, fabrica uno con sus manos, mucha paciencia y cariño, sobre todo mucho cariño.
Y nosotros, como buenos juguetes rotos que ya están de vuelta de todo, sentimos pánico a que nos vuelvan a destrozar, un miedo terrible a que vuelvan a jugar con nosotros, nos rompan de nuevo y que de una patada nos dejen otra vez tirados: rotos y abandonados.
Y a veces, ese miedo nos hace escapar, porque el miedo no es lógico y nos hace cometer estupideces, pero no de esas que te dicen con mucho cariño y una sonrisa resplandeciente, si no estupideces de esas que son una autentica gilipollez, de esas que luego nos persiguen de por vida mientras corren detrás nuestro llamándonos una cosa: COBARDES.
Y es que tenemos tanto miedo, estamos tan sumamente ciegos por el terror que no vemos que quien nos tiene en nuestras manos no es un niño malcriado, no, es un hombre (o mujer, o mujer...) y que no quiere jugar con nosotros de cualquier manera, si no ponernos en un lugar preferente de ese salón que es su vida, admirar nuestra belleza y jugar con nosotros, pero con mesura, sin forzar, sin tratarnos a golpes, siguiendo todas y cada una de las instrucciones que el fabricante pone en nuestra caja y que prácticamente nadie lee al sacarnos de ella, simplemente jugar porque al fin y al cabo somos juguetes y nos encanta que alguien sea feliz jugando con nosotros, pero con cariño, con respeto, que jueguen a darnos amor, a querernos solo a nosotros y que para navidades no pidan ningún otro juguete a los Reyes Magos.porque somos SU juguete.
Sentimos un miedo tan irracional, que aunque sepamos a ciencia cierta que nadie nos ha tratado nunca como ahora, que nadie ha tenido tanta entrega, tanta dedicación, tanto cariño, casi me atrevería a decir que tanta veneración por nosotros...preferimos seguir rotos y tirados por el suelo, en el fondo del cajón de los juguetes rotos y olvidados o incluso en el cubo de la basura, antes de admitir que esta vez es diferente, antes de luchar contra ese miedo que nos metieron dentro la primera vez que nos pintaron la cara con rotulador, nos destrozaron una pieza o nos sumergieron en...mierda?, cuando las instrucciones decían bien claro que no debian hacerlo.
Dejamos que el miedo domine nuestra vida, somos así de patéticos...y cobardes...unos putos gallinas..aunque vayamos de tíos/tias duros que pueden con todo....y una mierda podemos con todo, estamos rotos, somos juguetes rotos.
No nos damos cuenta, de que esa persona que nos tiene en sus manos y nos trata así, así de bien aunque nos neguemos a verlo, sabe como jugar y que quizás seamos el juguete de su vida, aquel juguete que buscaba desde que era un niño y que ya con canas en la cabeza (y a veces ni siquiera en la cabeza porque ya no tiene pelo) por fin a encontrado y le hace inmensamente feliz; no vemos o tal vez preferimos cerrar los ojos con miedo (el miedo, ese jodido miedo otra vez...) para no ver que ese hombre (o mujer, o mujer) hace un tiempo fue un niño, un niño que quizás por desconocimiento y falta de practica rompió algún juguete, pero que aprendió de su error, quizás tambien porque antes de ser niño, al igual que Pinocho, tambien fue un juguete...y alguien lo rompió y por eso ahora, de adulto, solo quiere jugar con amor...con amor, con respeto, con alegria y con mucho cuidado al mover nuestras piezas frágiles...aunque seamos unos juguetes rotos y estúpidos con mucho miedo.
Y es que ya lo decía hace un tiempo en este blog el mediocre juntaletras que os habla en este momento: ...y cosieron sus rotas almas con hilo de besos y esperanza.
Juguetes rotos del mundo, dejad de una puta vez el miedo y aprended a diferenciar a un niño malcriado de un hombre ( o mujer, o mujer) de verdad y hacer las cosas de manera diferente a como siempre las hicisteis...porque quizás no nos demos cuenta, pero esta vez es diferente, es la buena, la definitiva, es la que nos repara y nos convierte en humanos, como a Pinocho.
sábado, 8 de julio de 2017
TORMENTA PERFECTA
De repente cae la noche y me sorprende en un rincón de tu dormitorio, entre llamas de cera que bailan a su ritmo proyectando nuestras sombras en el techo, descubro ese fuego en tus ojos e inicio inútiles maniobras de escapismo que fracasan a conciencia.
Te preparas un sandwich de marfil y en medio mi piel, que no se queja; jugueteo con muñecas del color de tu cuerpo y correteo por tu piel tras las hadas chaladas, sin atraparlas.
Si no cabe aire entre tu cuerpo y el mio cuando las manos vuelan bajo, estalla la tormenta perfecta bajo las sábanas.
Leemos nuestros cuerpos en braille, como dos ciegos de amor sin perro guia y mis manos rompen el encaje, poca tela para tapar tanto paraíso, mientras tu ronroneas risas y se acerca la tormenta perfecta.
Con anillas y mi lengua hago juegos malabares que suben la cotización de tus suspiros; mientras nadamos en un mar de sudor y saliva tus manos dibujan rayos por mi cuerpo desatando la tormenta perfecta.
Naufrago en tus besos y me hundo entre tu carne mientras tus dedos tensos trepan por mi espalda y espoleas en mi oido al galope el caballo de mi aliento y morimos en esta maravillosa tormenta perfecta.
Y tras la tormenta llega la calma, el aire fresco entra por la ventana y el amanecer se refleja en tu plácida espalda erizando tu piel con el frio; te abrazo pegándote a mi pecho, como el náufrago que se agarra a un tronco tras la tormenta perfecta.
jueves, 6 de julio de 2017
FELIZ DÍA DE SAN FERMÍN.
Hubo un tiempo, hace ya demasiado en que cumplir los 30 me supuso una depresión, pero depresión, depresión, de esas con visitas al psiquiatra y medicación para encarar el día, y es que cumplir años nunca lo he llevado bien...la verdad es que lo he llevado muy mal.
El.asunto de envejecer siempre me ha preocupado y es que seria genial que una vez llegas a los 45 cumpliéramos años para atrás, y así mantener nuestra experiencia y lo poco que aprendemos con los años manteniendo una imagen joven y lozana...pero la vida no es justa o al menos no esta hecha a capricho nuestro.
Cuando fui acercándome a los 40, recordé lo vivido 10 años atrás y la intranquilidad intentó hacer estragos en mi, pero no pudo.
El tema es que cumplí los 40 y no tuve ninguna intención de comprarme una moto (ya la tenía), un descapotable, hacerme injerto de pelo (lo que me ahorro en suavizante y mascarillas capilares no tiene precio), apuntarme al gym (ya iba), cambiar mi pareja por mi secretaria (no tengo secretaria y mi pareja estaba bien donde estaba) o saltar en paracaidas....bueno he de admitir que he mentido en una cosa: siempre he querido un descapotable.
Cumplí los 40 y me di cuenta de que no los aparentaba, ni físicamente, ni en estilo, ni sobre todo en manera de pensar, ya que salia completamente del canon de cuarentón al uso...y me gustó esa situación.
El asunto es que todas las vivencias disfrutadas si estaban allí y me atrevo a decir que mas incluso que las disfrutadas por cualquier persona de mi edad, cualquier cuarentón del montón.
Y es que el cumplir años es algo que no gusta a mucha gente, pero nos olvidamos que cada año que cumplimos, lo hemos vivido al lado de los nuestros y que si, tendrá cosas malas, pero tambien tendrá cosas buenas, que son las que debemos guardar en nuestra memoria, en el cajón de arriba de nuestra memoria.
Las cosas malas, tambien debemos guardarlas, pero en el cajón de abajo, para que nos enseñen, para que aprendamos de errores cometidos y cometamos unos nuevos, aunque a veces no lo cumplimos y le cogemos cariño a algún tipo de error.
El tema es que cada año que pasa, podemos disfrutar de la vida al lado de nuestra familia, de nuestros hijos, de las personas que amamos, de nuestros amigos; podemos disfrutar de planes cumplidos, de proyectos que empezamos y tambien de madurar, de madurar si tenemos cabeza para hacerlo, aunque madurar no signifique ser más viejo, si no ser mas sabio y sobre todo, mas honesto consigo mismo.
Cada año que empieza, cada vez que llegamos a la fecha en que respiramos por primera vez y nos plantamos en este mundo pegando gritos, cada vez que llega esa fecha es una hoja en blanco en la que apuntar nuevas ilusiones o seguir con las pendientes del año anterior, ya sea realizar un viaje, acabar unos estudios, comprarte una moto, decidir traer al mundo a una personilla que como tu cumpla años sin pausa pero sin prisa, mudarte a una casa que te aporte ilusión y un hogar, enamorarte del amor de tu vida o lo que es mas importante y difícil, enamorar a tu amor cada día que pase, año tras año.
También es un plus el que cumplir años nos indica que estamos vivos, que seguimos respirando y que tenemos la suerte que otros han perdido y a los que les contamos los años, pero los años que no disfrutamos de ellos.
Porque está claro que cumplir años tambien es acumular decepciones, malas experiencias y algún dolor, está claro que nos deja arrugas, cierta flacidez si no nos cuidamos como toca y cicatrices en el alma, pero...acaso somos unos cobardes que tememos plantar cara al reloj?
No, dudo que así sea.
Feliz día de San Fermín.
lunes, 3 de julio de 2017
LEYENDOTE.
Tengo cosas de ti guardadas muy dentro, cosas que he visto, que he descubierto, que me he encontrado por sorpresa, cosas que te definen y que tan solo son una pequeña parte tu conjunto, de lo que eres y es que no sé si eres de olivas con hueso o rellenas, si eres de reafirmante de día o de hidratante de noche, si chupas la tapa de yogurt o tiras el suero que se queda por encima.
No sé que es lo último que ocupa tu mente segundos antes de dormir y dudo que lo sepa nunca, y tampoco conozco la marca de tu pasta de dientes.
No tengo ni idea de si la mañana de Reyes te conviertes en una niña que abre regalos con excitación o si el fantasma de alguna Navidad pasada viene a eclipsar la felicidad de estas fechas, pero lo que si sé es que si viene, no le abriremos la puerta de casa.
No sé si cuando te enfades por alguna tontería y montes en cólera será mejor plantarte cara o dejar que te relajes y tampoco tengo ni idea de la cara que pondrás cuando me canse de oírte renegar y te cierre la boca con un beso de esos que tanto nos gustan.
Y es que eres como un libro que empiezas a leer y que conforme vas leyendo y enganchándote no quieres que llegue al FIN.
sábado, 1 de julio de 2017
MI ORGULLO
Mi orgullo
Mi orgullo son mis hijos, mis seres queridos. Toda mi familia.
Mi orgullo son mis Valores, los que me han transmitido mis padres y a ellos los suyos.
Mi orgullo es mi tierra, sus tradiciones, su identidad; sentidas y vividas generación tras generación.
Mi orgullo es mi Patria española y sus buenas gentes, sus raíces, su historia.
Mi orgullo es Grecia, Roma, el Arte, el Pensamiento, la Cultura... Europa.
Mi orgullo es mi trabajo, mi día a día colocando mi grano de arena ante montañas de decadencia.
Mi orgullo son mis camaradas que, codo con codo, luchan por lo que otros lucharon y por lo que otros lucharan.
Mi orgullo es la Fidelidad, la Solidaridad, la Dignidad, la Libertad, la Justicia... y el Respeto que siempre guían mis actos.
Mi orgullo es Luchar por aquello que creo sabiendo que todo esta perdido, menos la huella y la semilla que dejaremos.
Mi orgullo no necesita carrozas, ni disfraces, ni subvenciones, ni mamarrachadas...
Mi orgullo no necesita degeneraciones públicas, ni turismo sexual...
Mi orgullo sólo necesita Resistir para Combatir.
(Todo mi respeto para aquellas personas que, teniendo la orientación sexual que tengan, la viven sin exhibicionismos, sin esperpento y sin necesidad de necios carnavales).
BUENAS CARTAS.
Ella es la reina de corazones y quiero convertirme en su rey de diamantes, que ya fui rey de bastos y fue duro y ser el rey de copas dejó secuelas, que las picas siempre pican por mucho que te rasques.
En su vida hubieron demasiados Joker, sobraron comodines poco cómodos, demasiadas malas manos que no llegaron a poker y yo, prefiero empezar con ella barajando nuestras cartas, poquito a poco de parejas para arriba sin pasar por lo de los tríos que con ellos nunca se gana.
Ya ha empezado la partida, mas que suerte quiero buenas cartas, para darle mi diamante, aunque ella no sea de joyas caras y que se convierta en mi reina de corazones.